Tello, en el olvido

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Por: José Arturo Ramírez Medina 

Sin conocer a fondo al gobernador en su aspecto personal, pero analizando su antecedente familiar y lo que en los corrillos políticos se dice de él, podríamos afirmar que Alejandro Tello es un hombre bueno, honesto y bien intencionado, no como muchos otros que han pasado por la administración pública de Zacatecas, quienes se han distinguido por su opulencia, prepotencia y pragmatismo.

Al gobernador Tello tenemos que reconocerle que, al igual que el presidente López Obrador, su pecho no es bodega; Tello es un mandatario que enfrenta a título personal muchos de los problemas que atraviesa nuestro Estado, pero siempre guardando las formas y usanzas que se acostumbran en el ámbito político, lo cual marca una diferencia abismal con el inquilino de Palacio Nacional, quien con sus dichos sí afecta de forma significativa todos los aspectos de la vida nacional.

En el marco de su cuarto informe de gobierno, me sorprendió la actitud de gobernador previo a su ingreso al edificio que alberga el Poder Legislativo del Estado de Zacatecas, cuando se detuvo y enfrentó, con palabras y una actitud firme, a los diversos manifestantes que se encontraban ahí gritando consignas contra su gobierno y, hasta contra su esposa.

Cuando este encuentro sucedió, vi a un Gobernador molesto, pero a su vez cansado ya de la conducción del Estado de Zacatecas, en donde siendo sinceros no le ha ido tan bien, y muchos de los compromisos y proyectos establecidos en aquellos “Contratos por Zacatecas” hasta la fecha no se han cumplido. No culpo al gobernador por estar cansado de gobernar; si cualquier trabajo es complicado, el de dirigir una entidad como Zacatecas lo es más, sumando a esto las dificultades actuales como la inseguridad, la pobreza y una pandemia que no parece terminar. Sin duda es un trabajo que, después del sexenio, pocos desearían asumir nuevamente.

Hay un aspecto que para muchos de los zacatecanos no queda lo suficientemente claro, ¿en donde estuvo la ruptura entre el hombre bien intencionado frente a un gobierno que no ha podido destacar en sus cuatro años de gobierno? La respuesta puede ser compleja, pero la realidad es que al gobernador lo dejaron solo.

Sin duda hay muchos cercanos a Alejandro Tello que día con día le refrendan genuinamente su lealtad, aunque cada vez son menos; pero también hay muchos otros, a quienes conozco, que han jugado un papel lamentable y han ayudado en poco o nada al gobernador en sus intenciones de transformar a Zacatecas. Secretarios, directores, jefes de unidad y muchos otros más, han pasado por esta administración sin pena ni gloria, han sido totalmente grises. Muchos actualmente siguen al frente de alguna de las áreas de la administración y siguen haciendo un papel que, aparte de ser desfavorable para Zacatecas, le es desfavorable al gobernador del Estado.

El gobernador ha tenido que corregirle la plana, de forma personal, a muchos de sus funcionarios; solo hay que recordar las ocasiones en las que se plantó personalmente en Mazapil para resolver los distintos conflictos que no pudieron arreglar los funcionarios a su cargo, también la forma en la que intervino de directamente tratando de resolver el fallido proyecto de milpillas. Más recientemente vimos a un gobernador ofreciendo a título personal, como agente inmobiliario, los terrenos con los que cuenta el ISSSTEZAC para sanear sus finanzas, y hasta lo vimos, en su informe, pedir que le regresaran la concesión de una carretera de cuota que atraviesa el estado, ¿dónde están sus funcionarios que se supone tienen que realizar esa chamba?

En el Congreso del Estado muchos también dejaron solo al gobernador desde hace tiempo. Gran parte de aquella estructura que el PRI logró crear en el Legislativo hoy en día le sirve a MORENA, y muchos de aquellos diputados que se decían “Tellistas” hoy en día coquetean con el partido de López Obrador, a algunos, cínicamente, ya los vemos subidos en una estructura electoral o en el Senado detrás del presidente de la JUCOPO o de alguno de sus hermanos. No se digan las y los Diputados Federales, algunos ya brincaron oficialmente al otro lado.

En este aspecto tampoco sería prudente culpar al gobernador Tello de aquellas decisiones que toman sus aliados o funcionarios, hay libertad política, aunque también, en estos supuestos, hay deficiencia ideológica. De lo que sí es responsable el gobernador es de no haber cortado las cabezas -políticamente hablando- de aquellos que lo traicionaron o jugaron permanentemente en distintos bandos. Al Gobernador le hizo falta escuchar, o bien, le faltó alguien que le hablara con la verdad. También le hizo falta, por ejemplo, un secretario o secretaria general de gobierno que entendiera una cosa: política, a efecto de poder resolver los asuntos que permitieran la viabilidad del estado en todos sus aspectos y evitar, en consecuencia, la exposición del gobernador al resolver personalmente muchos asuntos como los mencionados anteriormente.

Lo que terminó cansando al gobernador fue la falta de apoyo del Gobierno Federal. Desde antes de diciembre del 2018 todos sabíamos cual sería el trato que desde la Ciudad de México se le daría a Zacatecas, pero el gobernador opto por el “abrazos, no balazos” y ofreció desde el inicio una relación de amistar al presidente López Obrador, pensando, me imagino, que en consecuencia recibiría la consideración presidencial; esto no sucedió. Entre mejor trató el gobernador al presidente, peor le fue y en este momento, ya es tarde.

Sin duda el gobernador Tello podría comenzar a exigir a partir de ahora un trato justo por parte del gobierno federal. En el informe vimos un discurso un poco más enérgico que los anteriores, pero como lo mencioné, ahora es tarde, y para acabarla se nos atravesó una pandemia. ¿Qué va a pedir el gobernador si el país en general va en picada y no hay dinero ni para pagar las nóminas de la burocracia?

Se perdió la oportunidad de dar un golpe de timón y ahora estamos aquí, siendo víctimas de un trato indigno por parte del gobierno federal, y el gobernador en su soledad porque sus funcionarios ya están pensando en el 2021 (no propiamente participando en el PRI).

Tal vez, ahora, ya es tarde para conseguir recursos y un trato justo de la federación, eso no paso, no pasará. Lo que sí puede hacer el Alejandro Tello a partir de ahora es hacer valer su dignidad y la de los zacatecanos, exigiendo lo que nos corresponde aún cuando no nos lo vayan a otorgar.

Hoy en día para el gobernador está en juego la forma en la que será recordado por los zacatecanos. ¿Lo recordaremos como un gobernador que defendió con dignidad a los zacatecanos en la búsqueda de los recursos que nos corresponden? o ¿lo recordaremos como aquel que fue “amigo” sin recibir nada a cambio?

Tristemente el gobernador ha sido olvidado por muchos de sus secretarios, funcionarios, diputados, amigos y hasta el Gobierno Federal. Por algo dicen los que saben, que el último año de gobierno es el más difícil -para quien gobierna-.

*Como lo han hecho durante muchos años, el formato del informe de gobierno presentado ante el pleno del Congreso de Zacatecas sigue estando mal. Los posicionamientos de los Grupos Parlamentarios deberían de ser posteriores a la presentación del informe por parte del gobernador. Seguir haciéndolo así solo garantizará que desde la tribuna se diga retórica sin confrontar datos, resultados o desaciertos.

Lic. en Derecho y Mtro. en Ciencias Jurídicas por la Universidad Panamericana. 

Asesor Legislativo. 

josearturo44@hotmail.com

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