Renuncia en el IMSS; reflejo de inestabilidad en el gabinete de AMLO

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ESTÉNTOR POLÍTICO

Por: Miguel Ángel Casique Olivos

Cuando en  el año 2018 ya México se pintaba de color guinda, también Yeidckol Polevnsky, estaba influyendo para que el panista, Germán Martínez Cázares, ocupara un espacio en el gabinete del presidente López Obrador; el político blanquiazul, se sabía desde entonces, no era bien recibido ni bien visto por el mismo presidente y algunos integrantes de su grupo, hoy a la luz de los hechos esto se viene a confirmar.

El hoy exdirector del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Germán Martínez, se le vio molesto en la extensa carta que envió tras su renuncia, pues además de que existían diferencias, dice el documento, por una “injerencia perniciosa” de la Secretaría de Hacienda que dirige Carlos Urzúa, la renuncia se da en momentos que no son muy alentadores para el país, pues a casi seis meses de gobierno morenista los problemas de inseguridad, de apoyos a estudiantes con becas y de una inestabilidad económica cada vez son más visibles.

Se dice que la renuncia de Martínez Cázares presenta ya un subejercicio de ocho mil 663 mdp al primer trimestre del año (5.5 por ciento) y esa renuncia es la primera en el gabinete presidencial. Con una misiva enviada al Consejo Técnico del Instituto, en la que el senador con licencia externó varios puntos que bien deberían ser analizados por el propio presidente o su equipo cercano de colaboradores y tomar cartas en el asunto, sucede todo lo contrario; una renuncia “sin importancia”, de burla y minimizada como se vio ayer en una entrevista banquetera que le hicieron al presidente mexicano donde en tono sarcástico y de burla dijo que habrá más renuncias.

A continuación, compartimos algunas frases textuales que llaman la atención de esa carta: “…El Presidente del Gobierno de México proclamó el fin del neoliberalismo, pero en el IMSS algunas injerencias de Hacienda son de esencia neoliberal: ahorro y más ahorro, recortes de personal y más recortes de personal y un rediseño institucional donde importa más el ‘cargo’ que el ‘encargo’”. Mucha razón tiene esta frase porque lo que estamos viendo ya de ordinario es que los efectos y características neoliberales en México están igual o peor, por ejemplo, vemos muy bajos salarios y desempleo, la pobreza y miseria aumentan cada vez más; además de que, como nunca antes, tenemos un Estado incapaz de atender a la población y con banderas de austeridad y una “lucha” contra la corrupción que no están dando los resultados esperados; esto, sin contar que México se está endeudando más y hay entrada de capitales que quitarán autonomía e independencia a nuestro país. El neoliberalismo, pues, no se borra de un plumazo, por decreto o por el deseo de algún político, aunque sea la máxima autoridad del país.

“…Necesitamos una reforma al IMSS para acoplarlo al sistema universal de salud y al modelo preventivo, donde se ataquen los determinantes sociales de la salud. Una reforma al IMSS para adecuarlo a la nueva realidad laboral, y al nuevo Instituto Nacional de Salud para el Bienestar, donde de forma gratuita se atiendan los mexicanos en igualdad de condiciones”. Efectivamente, se necesita una reforma que haga del IMSS una institución donde se atienda a los mexicanos en igualdad de condiciones y sobre todo a la clase más desprotegida y desamparada, una población que ya ronda los 130 millones de mexicanos que necesita de un servicio de salud digno y adecuado; hacer lo contrario es no solo ser un mal gobierno, sino copiar e incurrir en los mismos errores de gobiernos del pasado.

También Germán Martínez en su postura denuncia que “mientras se discute la remodelación del IMSS, muchos trabajadores siguen sin certeza laboral, otros sin contrato, algunas vacantes aumentan, el rezago en infraestructura es brutal, -en 2019 prácticamente está en 0% el avance de obras y el pago a proveedores-, los contratos y convenios de servicios se rezagan, y algunos están por vencerse sin horizontes de legalidad y eficiencia…” Ítem más. “…Ese control del gasto tiene dos consecuencias fatales: una directa para el IMSS: pasillos de espera llenos de personas adoloridas y mal trato o retraso en la atención a pacientes; y un segundo efecto indirecto todavía peor: el fortalecimiento de los servicios de salud privados, que ocasionará mayor “gasto de bolsillo” de las familias cuando sus seres queridos tengan un padecimiento.  Ahorrar y controlar en exceso el gasto en salud es inhumano. Ese control llega a escatimar los recursos para los mexicanos más pobres.”

Hasta aquí las citas que vienen en la carta de Germán Martínez, y lo que vemos es un reflejo de los errores que tienen las políticas que está implementando el gobierno federal que encabeza el presidente López Obrador con algunas instituciones como el IMSS, reflejan también que el servicio de salud para los mexicanos va a empeorar y que, como siempre, los más afectados serán los más pobres del país. Pero también vemos que en el gabinete hay serios problemas para ponerse de acuerdo y que existen, ahí, grupos políticos que no están de acuerdo con la política autoritaria e impositiva que quiere ejecutarse desde la figura presidencial. La decisión lastima a la Secretaría de Hacienda porque pierde credibilidad; lastima a Germán Martínez porque es de los pocos funcionaros que, por su vocación administrativa, podría desempeñar un buen papel en el IMSS bajo la condición de que lo dejaran actuar y no le ataran las manos con cuñas políticas (Carlos Urzúa) que finalmente lo hicieron renunciar; también pierde el gobierno porque se sigue dando a conocer como un gobierno que no se pone de acuerdo con su círculo más cercano de colaboradores y que el saco le está quedando demasiado grande.

Con este ejemplo, podemos vaticinar que la política social va a tener tropiezos más grandes porque con la renuncia de Germán Martínez habrá menos contrapeso a las políticas radicales y de imposición de AMLO; pero también hay varias interrogantes que quedarán en el aire, por ejemplo: ¿Cuántos funcionaros del primer círculo del gobierno aguantarán la política de los grupos más radicales del poder? ¿Quiénes son los próximos titulares que renunciarán; acaso están en la lista la Secretaria de Gobernación, Olga Sánchez, o el mismo Jefe de la Oficina de Presidencia, Alfonso Romo, de quienes se ha dicho ya le han presentado, en algún momento, su renuncia  al presidente, pero que éste no la acepta?

El clímax no político…

Y mientras la atención gira entorno a la renuncia del titular del IMSS, en el Senado de la República se votó y avaló el paquete de Leyes Secundarias de la Guardia Nacional, las cuales tuvieron cambios en 70%; nos comentan que todo estuvo muy bien que el mismo Ricardo Monreal, presidente de la Junta de Coordinación Política, comentó que las bancadas de los partidos tuvieron una “actitud de buena fe, racional y constructiva de un mejor marco normativo para el cuerpo de seguridad.

Y aunque se dijo que la Ley sobre el Uso de la Fuerza, la Ley sobre el Registro de Detenidos y las reformas a la Ley General del Sistema Nacional de Seguridad Pública están prácticamente terminadas; por otro lado, vemos como en la Ciudad de México hay alrededor de 4.3 ejecuciones por día; pero no hay de qué preocuparse, esto pronto acabará con la aprobación de la Guardia Nacional y solo es cuestión de esperar un poquito de tiempo, a lo mejor uno o dos sexenios. Por el momento, querido lector, es todo.

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