Lo que el pueblo de Guadalupe espera de su Presidente Municipal

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Por: Jacobo Cruz Tobon

Colaborador

La población organizada en el Movimiento Antorchista de Guadalupe confía en que el próximo domingo 11 de noviembre, día que el alcalde Julio César Chávez Padilla fijó para recibirlos y dialogar, se establezcan los procedimientos a través de los cuales se atiendan las solicitudes de obras, servicios y apoyos asistenciales, acciones a implementarse para colonias diversas y el total de comunidades donde Antorcha tiene presencia.

De antemano se entiende que debido a que la lucha y gestión de Antorcha es legal y pacífica, el camino para resolver los problemas planteados debe ser el mismo que un gobierno democrático, transparente y de progreso busca para sus gobernados. Si esto es así, debe recibir el pliego petitorio, esperar que los demandantes se acrediten con la documentación personal para poder acceder a determinado programa, pasar a la revisión física de las condiciones del peticionario y en caso de tratarse de una obra como la introducción de redes de drenaje, agua potable, electrificaciones, construcción de bordos para captación de agua o la pavimentación de calles y carreteras, por citar algunas, proceder a la elaboración del expediente técnico para justificar los recursos destinados para su instalación; es decir se espera un trámite entendible, necesario y del que el ciudadano guadalupense bien puede hacerse cargo.

Estos son los requisitos que Antorcha y sus militantes han cumplido siempre ante la gestión y lucha a lo largo y ancho de la república, así se ha atendido a un sector de la población mexicana superior a los dos millones de ciudadanos; hemos logrado hacer frente al abandono que se vive en los cinturones de miseria de las ciudades y en la mayoría de pequeños poblados de todo el país.

La pobreza no la generó Antorcha, pero la organización ha buscado aminorar la brecha que separa a ricos y pobres y por eso se hace uso del derecho de organizarse y luchar por una vida más digna, además sabemos que los ricos de México sí se organizan para defender los medios de producción y poner a trabajar a su servicio a la gran mayoría de desposeídos que dada su condición no tienen otro medio de subsistencia más que la venta de su fuerza de trabajo a cambio del salario miserable. Eso y no otra cosa son los organismos empresariales como los agrupados en La Confederación de Cámaras Industriales de los Estados Unidos Mexicanos, CONCAMIN, constituida como el organismo cúpula de representación de los distintos sectores industriales y todas sus iniciativas van encaminadas a la máxima explotación del obrero y el pago mínimo que hasta ahora sigue aguantando el asalariado.

Ante estos ejemplos, los pobres también deben unirse y organizarse para defender sus derechos, precisamente esos, los que se refieren a la organización, reunión y petición con la idea clara de obligar que ricos y el gobierno regresen aunque sea una parte mínima los recursos logrados en el erario para atender a la población pobre, eso mismo es lo que Antorcha exige en Guadalupe. La gente no puede resolver por sí sola sus carencias y mientras no cambie el modo de producción, aunque sea otro color en el gobierno, existirá siempre la pobreza.

El no mentir, no robar y no engañar al pueblo es sólo una parte de lo que los guadalupenses esperan del primer edil del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena). En la práctica gubernamental, además de ello se requiere sensibilidad y un gran compromiso que se logra atendiendo, escuchando y resolviendo demandas y necesidades de todos los gobernados.

Los antorchistas logramos obras como unidades deportivas, domos en escuelas, carreteras y calles pavimentadas; acercamos acciones de vivienda y de apoyo al campo en todos los rincones de Guadalupe; y tal es el alcance de las mismas que el desarrollo de localidades no se puede explicar de otra manera más que aceptando el trabajo de los antorchistas.

El trabajo interesado en el desarrollo y bienestar de familias impactó a comunidades como El Bordo, Santa Mónica, Tacoaleche, Zóquite y toda la región de Casa Blanca y de extensos polígonos como Las Quintas, Villa de Guadalupe, Tierra y libertad o La Condesa.

Suponiendo que ahora los apoyos lleguen a la población de acuerdo al gobierno federal electo y para lo cual los adultos mayores, jóvenes estudiantes, desempleados, madres solteras y discapacitados ya no deben acudir a la gestión a su alcaldía y sólo deben esperar a que les lleguen los apoyos a su casa, ¿Qué pasará con los temas de obras sociales como la necesidad de introducir o ampliar las redes de distribución de agua potable, drenaje, alcantarillado y obras de regeneración de caminos?

Los antorchistas tenemos el respaldo moral de nuestros logros que han mejorado el entorno de la población que simpatice o no con nuestro ideario y con la práctica de nuestra lucha ha sido receptor de nuestras buenas acciones, y amparados en la Carta Magna, en caso de encontrar cerrazón por parte del alcalde Julio Cesar Chávez Padilla iniciaremos la lucha como lo hemos hechos desde siempre. Ya vemos venir acusaciones infundadas en nuestra contra pero no abandonaremos nuestra bandera que es la defensa de los pobres.

Y desde aquí debe decirse que no se pedirán limosnas ni acciones del beneficio personal para los líderes, sino se exigirán, como queda dicho líneas arriba, acciones sociales que impacten la vida de los guadalupenses. La gestión y lucha de Antorcha es legal, pacífica y necesaria, por lo esperamos una respuesta aceptable del alcalde guadalupense.

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