La 4T construye una dictadura

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Por: Pablo Castañeda

Colaborador

Tras la desaparición de las monarquías –forma de gobierno en que el poder era concentrado y ejercido por el rey o monarca- la dictadura, junto con la democracia se convirtió en una de las formas principales de gobierno usado por las naciones.

¿Qué caracteriza a un gobierno dictatorial? Toma en sus  manos los medios de comunicación y a partir de ahí inicia el control de la opinión pública, para atacar a sus enemigos, para desprestigiarlos y menospreciar a todos aquellos que para el Gobierno son un peligro, despliega sendas campañas de desinformación o bien para minimizar movimientos sociales y someterlos al silencio y que nadie se entere de las razones verdaderas que originan la inconformidad social. En esta labor, -salvo raras excepciones-  se suman televisoras, empresas radiofónicas, diarios impresos y digitales, además de que en los últimos tiempos las masificadas redes sociales se anexan a esta tarea.

Usa también  a jueces para fabricar delitos, a sus  policías y cárceles para encerrar a los opositores, pero tampoco se descartan la conocida “desaparición forzada” para luego cerrar el caso o bien guardar bajo llave los resultados de las investigaciones convertidas en “secreto de estado” a los crímenes cometidos. Se trata de controlar todo los órdenes de la vida pública y aún de la privada, pero para lograrlo se requiere controlar o someter a todas las instituciones, al mismo tiempo que modificar las leyes para debilitar a todos sus adversarios o definitivamente desaparecerlos.

Y ejemplos de gobiernos dictatoriales hay muchos y cumplen con lo descrito en párrafos anteriores y en América no se escapa al caso, baste citar las dictaduras asentadas en Chile con Augusto Pinochet, mientras que en México se encuentra mucho parecido con el caso de Gustavo Díaz Ordaz presidente de la República entre 1964 y 1970, de su gestión presidencial se recuerda especialmente la matanza de Tlatelolco, un despliegue militar del gobierno para acallar las protestas estudiantiles que arrojó centenares de muertos y heridos el 2 de octubre de 1968.

Lo ocurrido en aquel aciago año marcó un antes y después en la vida política – social de México hecho que seguramente causó temor fundado en los mexicanos, acto lamentable cuya finalidad era evitar protestas y cualquier oposición al gobierno. Han pasado ya 52 años del terrible crimen de estado, como se ha nombrado a la matanza de Tlatelolco, por mucho tiempo se creyó que esa etapa solo quedaría en la historia y en el recuerdo de los aun sobrevivientes de aquellas acciones represivas, sin embargo, ahora lentamente se cocina cosa parecida, solo que guardando los abusivos e ilegales procedimientos tras el engaño de la democracia al estilo de la 4T y desde el gobierno federal dirigido por Andrés Manuel López Obrador  (AMLO) a través de su partido MORENA, que están aplicando la fuerza del estado contra cualquiera que se oponga a sus proyectos a quien se le aplican los métodos descritos como presuntamente se lanzaron en el caso de Samir Flores, quien se había manifestado contra la puesta en marcha de una termoeléctrica en Morelos, ¿y cómo terminó su vida este activista social? Fue baleado cuando salía de su casa en el pueblo de Amilcingo. El asesinato se llevó a cabo tres días antes de la consulta que hizo AMLO sobre la central energética.

El último ambientalista asesinado fue José Luis Álvarez Flores, quien recibió varios disparos de arma de fuego y fue encontrado sobre la carretera Emiliano Zapata, ubicada entre los límites de Tabasco y Chiapas, pero estos métodos se aplican no solo a ambientalistas, sino también a opositores políticos como es el caso de Puebla en donde por “fallas del helicóptero”, este se desplomó causándose la muerte de  la gobernadora electa ahora finada Martha Erika Alonso y su esposo Rafael Moreno Valle quienes fallecieron el 24 de diciembre de 2018 después de haber vencido a su opositor Miguel Barbosa abanderado del partido Morena en un ambiente hostil y por demás sospechoso.

Pero hay más, desde la llegada de AMLO a la presidencia de la república, este comenzó una ola de desprestigio en contra del Movimiento Antorchista Nacional, partiendo de allí pasó lo mismo con algunos otros políticos repitiendo la misma campaña, sin embargo tras su ardua lucha de defensa Antorcha continuó su vida política, de organización, gestión y lucha en todo el país, mientras que en Puebla inició los procedimientos para la formación de su partido político local Movimiento Antorchista Poblano (MAP), cumpliendo todos los requisitos legales y cuando estaba por lograrse fue cambiado el titular asumiendo el cargo un incondicional del gobernador, se trata de Miguel Ángel García Onofre, Presidente del Instituto Electoral del Estado quien afirmando que la solicitud de registro fue extemporánea se dio por terminado el intento del nuevo instituto político que por la vía democrática pelearía el poder al mismo partido del gobernador.

La organización acusó en su momento que había intromisión de Miguel Barbosa quien respondió que no sería amenazado por organizaciones y menos por Antorcha, además de ello dijo que utilizaría la ley contra los dirigentes antorchistas entre ellos en contra del líder nacional Aquiles Córdova Moran, a no más de un mes después el municipio de Tecomatlán, Gobernado por alcaldesa antorchista comenzó a sufrir una serie de secuestros virtuales, algo nunca antes visto en la localidad, posteriormente y en este clima de amenazas el dirigente estatal de Antorcha en Zacatecas Osvaldo Ávila  sufrió un atentado con arma de fuego, mismo que estuvo a milímetros de quitarle la vida. Ante todos estos hechos, la pregunta es ¿será casualidad lo que está pasando en el estado de Puebla con los adversarios políticos del gobernador?

 Desde luego se dio la muestra de afecto de los zacatecanos y los antorchistas a nivel nacional en favor del líder zacatecano, quedando claro que estas acciones son para detener el avance  de la organización a nivel nacional  y local para evitar un serio contendiente electoral en Puebla.

 La lucha de los activistas sociales no es fácil con la 4T, sin embargo día con día la organización se fortalece a pesar de la represión aplicada por Morena usando algunos medios de comunicación y desde las esferas políticas,  pero Antorcha tiene el respaldo de más de 3 millones de personas conscientes y combativas, es así que los ataques nos hacen más fuertes, en consecuencia seguiremos luchando por obras y acciones sociales, denunciaremos con nuestros medios la pretendida dictadura del partido en el poder, el uso electoral de los recursos públicos y la persecución que se emplea contra quienes no comulgan con los hechos de un gobierno que se dice democrático, pero que está convirtiéndose en una dictadura.

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