Hagamos patria consumiendo

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Por: José Arturo Ramírez Medina

Definitivamente no, por lo menos ahora no, veremos al Gobierno de la República apostando e invirtiendo en el rescate de las micro, pequeñas y medianas empresas, mucho menos lo veremos generando y estableciendo un plan integral para el rescate de la economía de nuestro país, incluida la economía informal. En las jurisdicciones estatales los gobiernos han tratado de hacer su parte con sus raquíticos presupuestos ante el acaparamiento del recurso por parte de la federación, pero los resultados han sido escasos y la esperanza aún persiste en aquellos que lamentablemente se han quedado sin ingresos, sin un empleo y en ocasiones hasta sin algo que llevar a la mesa de su casa.

México, desde antes, venia atravesando por una crisis generalizada, y la pandemia generada por el coronavirus solo vino a poner la cereza al pastel que se vislumbraba podrido desde hace bastante tiempo. Los datos son alarmantes y los llamados de los organismos internacionales desesperados, al tratar de apelar a la conciencia de quienes dirigen nuestro país para así corregir el rumbo antes de que sea más tarde o demasiado tarde.

Como ya se dijo, la pandemia vino a acelerar la catástrofe en nuestro país; al mes de abril se informó que 12.5 millones de mexicanos -del sector formal e informal- habían dejado de percibir ingresos; según estimaciones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, cerca de 500 mil empresas formales no sobrevivirán al coronavirus -sin contar las fuentes de empleo informal-; el turismo, del que dependen millones de mexicanos, está en sus niveles más bajos; la producción automotriz llegó a caer hasta en un 98% y, las ventas de los grandes almacenes tuvieron un decremento del 26%. Por si fuera poco, según estimaciones de consultorías internacionales la caída del PIB para el segundo trimestre que apenas concluyó sería, en el escenario más catastrófico de un -34% y en el más óptimo de un -6%.

Suponiendo, por considerar las estimaciones más precisas, que el PIB tendrá una caída del 10% en México al igual que en naciones como Francia, Australia y hasta en los Estados Unidos, a nosotros nos separa de ellos una realidad que se asemeja más a negligencia, y es que países como el vecino del norte, están destinando hasta el 10% de su PIB en estímulos fiscales y monetarios, mientras que México solo destina pobre 1%, aunado a que desde marzo de este año solo han apoyado al 8% de las empresas y al 5% de las personas en nuestro país.

Desde las embestidas directas del presidente López Obrador contra los empresarios de nuestro país y hasta los dichos desde la mañanera, era posible adelantar que el Gobierno Federal no aportaría absolutamente nada en el intento de apoyar y muchos menos de rescatar la economía, peor aun, lo hizo a sabiendas de que de ello depende la subsistencia de millones de familias mexicanas.

Para rematar la crisis económica, hay un dato dado por el CONEVAL el día de ayer, en el cual, sumado a los millones de personas que han perdido su empleo, nos enteramos que el 54% de los mexicanos que si lo conservaron hoy en día se encuentran en situación de pobreza laboral, es decir, hay trabajadores a los que hoy en día no les alcanza, ojo, no les alcanza el ingreso para comprar los alimentos mínimos básicos. Lamentablemente destacan en este sector, por ser a quienes de entre los peores, peor les va, las mujeres y los trabajadores informales.

La solución ante la grave crisis económica y la inacción del gobierno es muy sencilla y nada rebuscada. Si Usted conserva su empleo, un buen ingreso o una solidaridad que le permita consumir, ¡hágalo! La única solución para reactivar la economía es gastar, más aún en una economía como la nuestra que depende en 2/3 partes del consumo, una economía que, si no reactivamos los mexicanos, ningún gobierno lo hará.

Advirtiendo lo coloquial de las palabras que diré a continuación, le pido, de ser posible, realice lo siguiente: Haga patria consumiendo en restaurantes o negocios locales aunque sea para llevar; consúmale a su vecina que vende tamales y gorditas o al vecino que arregla zapatos; vaya a la tortillería y aparte de llevarse un kilo de tortilla consuma algo más que se le antoje o haga falta en su hogar; si su casa tiene goteras por culpa del huracán Hanna, vaya en este momento al lugar de su preferencia y compre impermeabilizante, de paso la pintura y si es posible haga las reparaciones que hagan falta; vaya a la panadería, a la tiendita de la esquina, al supermercado, con el sastre, si puede pague la colegiatura o hasta cómprele un libro a sus hijos. Si Usted es aún más afortunado aproveche y compre la casa o el automóvil de sus sueños, las tasas de interés están muy atractivas.

Si Usted apoya, por ejemplo, comprando esa hamburguesa en el negocio de su agrado, aparte de disfrutar de una cena agradable en compañía de su familia, Usted está dándole la oportunidad de tener un ingreso a toda una cadena productiva, desde el dueño del restaurante, hasta a quienes ahí trabajan, a quienes también laboran para lograr producir y llevar a ese lugar los servicios como el agua, la energía eléctrica, el gas, el teléfono o cualquier otro que sea necesario; también ayuda al productor de pan, de carne, así como a todos aquellos que en un origen contribuyen con su materia prima, alimentando al ganado para elaborar los lácteos o los campesinos que produjeron el trigo para generar la harina, por tan solo mencionar a algunos de los que intervienen con el objetivo de tener un ingreso y de que Usted disfrute.

Si Usted puede, ¡hágalo!, la historia y millones de mexicanos se lo agradecerán.

Lic. en Derecho y Mtro. en Ciencias Jurídicas por la Universidad Panamericana

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