Cumplimos 45 años luchando por una patria más justa

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Por: Jaime Pérez Rodríguez.

En el modo de producción capitalista los grandes personajes económicamente hablando,  tienen todas las posibilidades de ser  personas cultas, informadas y benéficas a la sociedad, en virtud de que tienen los medios y el tiempo suficiente, sin embargo,  con los pobres de México eso no sucede, puesto que no  tenemos ninguna de estas condiciones, la falta de conocimiento, de cultura, de información, de formación educativa de calidad, critica y científica hacen a las personas en seres manipulables  a los intereses de los ricos.  El individuo así es sometido a condiciones adversas de desesperanza, condiciones dolorosas de pobreza consistentes en falta de educación, salud, vivienda, de descanso suficiente para estar en óptimas condiciones para entregar la fuerza de trabajo que es la mercancía que lo convierte en obrero, es decir, en proletario que  vive en  pésimas condiciones.

Por otro lado los avances en la ciencia no han sido con el objeto de promover la igualdad entre los individuos, sino lo contrario, acelerar la concentración de la riqueza en cada vez menos manos, y porque digo esto, pues funciona  como en el ejemplo siguiente: “El pez grande va tragando al pequeño hasta convertirse en amo y señor” así el señor capitalista se convierte en amo de la sociedad.  Ahora ¿Qué avance tecnológico que  ha beneficiado  a la humanidad ha llevado a algún individuo a enriquecerse y formar parte de los ricos? El economista estadounidense Joseph E. Stiglitz, a quien no se puede catalogar como  marxista, comunista o amigo de la clase trabajadora, nos pueda dar claridad, puesto que se refiere a esta interrogante: “Si echamos un vistazo a los que ocupan el lugar más alto de la distribución de riqueza, podemos hacernos una idea de la naturaleza de ese aspecto de la desigualdad en Estados Unidos. Muy pocos son inventores que hayan revolucionado la tecnología o científicos que hayan cambiado nuestra forma de entender las leyes de la naturaleza” Toda esa lista enunciativa de personajes, como lo podemos leer, no forma parte de la cúpula inmensamente rica y eso que hicieron muchísimas aportaciones  a la humanidad, en consecuencia la clase del proletariado que carece de todo hasta de lo más indispensable, que es la alimentación, calzado y salud, pues mucho menos llegaría a pensar a inventar aportaciones como esas, y aunque lo hicieran no llegarían a formar parte de cúspide. El problema no es ese, la esencia de la riqueza es la apropiación del trabajo no pagado al obrero, y eso genera muchos pobres y por otro lado el enriquecimiento de unos cuantos que son los dueños de los medios de producción.

  Partiendo de estos antecedentes podremos concluir que nuestros ricachones, los dueños de enormes cantidades de riqueza, por ejemplo tan sólo un empresario conocido de todos el señor Carlos Slim Helú, de acuerdo, a lo que dice el autor Jorge Zepeda en su obra los “Amos de México” dice que este señor mexicano por cierto, gana diariamente por un monto de $27, 000, 000.00 de dólares, que en pesos mexicanos ascienden a $486,000,000.00 millones de pesos, nada más pero nada menos,  es evidente como hay un contraste y una enorme desigualdad, toda vez que millones de mexicanos vivimos en la más absoluta  pobreza y la clase rica que son unas cuantas familias, que  no es otra cosa que una clase parasitaria  a quienes la sociedad mantiene en esa posición cuando nada han hecho por nosotros, por esta sociedad a la que saquean y privan de la posibilidad de vivir un poco mejor, ellos acumulando riquezas exorbitantes y los pobres, como dice el poeta, en quien “el carecer de todo es su opulencia”, aun cuando sabemos que nosotros, el pobrerío, somos los que producimos la riqueza con nuestro sudor, con el desgaste de nuestros cuerpos, aplicando nuestro esfuerzo muscular y nuestro esfuerzo mental en la producción de los bienes  que luego se apropia la clase rica; que dicho sea de paso, no interviene directamente en la producción de la riqueza.

Como hemos visto, la clase rica no maneja la maquinaria que produce los bienes materiales, no han contribuido al bienestar de la sociedad con la invención de medicinas o avances tecnológicos que hagan más llevadera la vida a todos, pues en este sentido no tienen ninguna justificación para que conserve su estatus social; deben ser iguales a los demás, a los obreros, a los campesinos pobres y lo debemos entender, debemos asimilarlo, y una vez entendido, explicárselo a todo el ser humano que pertenezca a nuestra clase social para que podamos rebelarnos, no contra los moros, como hizo Urbano, sino contra la mala distribución de la riqueza. ¡Debemos luchar por una sociedad más justa, por una sociedad más equitativa donde no existan las clases sociales, donde no existan más los ricos que nos explotan y sí la justicia entre todos los seres humanos!

La lucha contra la pobreza ha sido la bandera de lucha del antorchismo, en este 2019 cumplimos un años más de lucha contra la desigualdad en nuestro país y no hemos claudicado de nuestro propósito,  la lucha en contra de la miseria sigue y seguirá porque es un cáncer social, buscamos un México más justo. Es por ello que este próximo domingo 11 de agosto, haremos una magna concentración en el estadio Alfonso Lastras en San Luis Potosí para festejar 45 años de lucha.

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