Antorcha seguirá encabezando al pueblo trabajador

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Por: Osvaldo Ávila Tizcareño, Dirigente del Movimiento Antorchista de Zacatecas.

Cerca de 45 años han pasado desde que en la baja mixteca poblana surgió el Movimiento Antorchista Nacional, bajo la dirección del Ing. Aquiles Córdova Morán y un grupo no mayor de  30 campesinos, algunos profesionistas y amas de casa, así conformaron a la que hoy organización de masas más sólida, mejor estructurada y con una existencia real que se manifiesta los 365 días del año y no sólo en la víspera de los procesos electorales.

De inmediato los agoreros, políticos y apologistas del sistema en aquel entonces decretaron la desaparición y la muerte inmediata de este intento de organización social que los pesimistas augurios no le daban más de dos o tres años. Pero los deseos no quedaron en escritos, comentarios de café o ataques mediáticos, desde nuestro nacimiento enfrentamos feroces ataques de caciques locales apoyados por poderosos gobernadores como aconteció en Tecomatlán, Huitzílan de Serdán en Puebla o en Chimalhuacán, Estado de México.

Pero no sólo eso, muchos gobiernos municipales o estatales han ensayado la cerrazón absoluta ante las demandas y la persecución de los líderes a efecto de eliminar o desaparecer de su zona de influencia a nuestro movimiento, Garrido Patrón en Querétaro,  Manuel Bartlet en Puebla, Cuauhtémoc Cárdenas en el D.F., Graco Ramírez en Morelos u Osorio Chong en Hidalgo, son sólo algunos ejemplos y en el caso de los municipios la lista es bastante grande, varias hojas se llenarían si se enlistará cada caso en las distintas entidades federativas.

¿Qué ha pasado desde entonces? ¿En qué quedaron los intentos de los enemigos de la lucha organizada? ¿Lograron su cometido los poderosos gobernantes que de un manotazo intentaron borrar al antorchismo?

La respuesta está a la vista de todos, hoy,  les guste o no, seguimos al lado del pueblo, un día sí y otro también encabezamos las demandas de la gente y luchamos incansablemente hasta conseguirlas, nuestra lucha ha salido avante ante la guerra mediática, la política de cerrazón o los intentos de aniquilamiento, seguimos firme y decididamente luchando contra pobreza como reza nuestro lema.

El tema se hace vigente,  nuevamente hay  intentos por desaparecernos de un plumazo,  esta vez bajo las declaraciones del Presidente Electo Lic. Andrés Manuel López Obrador en torno a su política sobre las organizaciones sociales ha generado vaticinios catastróficos para el antorchismo. La intensidad de los ataques ha venido de menos a más, primero se afirmó contundentemente que los apoyos sociales llegarían de manera personal;  el pasado viernes en un mitin en Mexicali, Baja California Norte,  se enunció entre otros nombres el de nuestra organización y el sábado de manera contundente, ahora desde Sonora se dijo que no se entregarían recursos a organizaciones como la Antorcha Mundial (sic).

Primero dejaré  asentada una verdad irrefutable. La causa que dio origen al antorchismo es la terrible desigualdad social existente en nuestro país, curiosamente la misma que el 1 de julio dio lugar al triunfo mayoritario de Morena, (bajo la misma premisa, pero con la estrategia de eliminar primero la corrupción) y su candidato presidencial, por ende sin caer en el catastrofismo con el que perversamente nos tratan, veo muy difícil que de un día para otro se elimine este terrible mal que aqueja a más de 80 millones de mexicanos, por ende si la causa que nos dio origen sigue vigente, nuestra lucha debe prevalecer le guste o no a nuestros detractores.

Segundo. Un punto central de los ataques consiste en afirmar que ahora los apoyos se entregaran de manera personal, sin intermediarios o una de dos o desconocen el funcionamiento de los programas gubernamentales o se adelanta una campaña de desprestigio que pretende ensuciar a los líderes Antorchistas con el propósito de futuras agresiones mediáticas e incluso legaloides. Opto por la segunda es una campaña adelantada de desprestigio, ¡calumnia que algo queda es la consigna! Pero por si las dudas y sobre todo para claridad de mis pocos lectores bien intencionados surgen varias preguntas, ¿Cuándo ha sido diferente?, ¿Desconocen acaso que en cada programa se debe cubrir la normatividad respectiva por beneficiario?, ¿Acaso se pensará eliminar de los programas que “entregarán” personalmente a quien diga ser Antorchista? ¿Dónde quedará la universalidad en caso de ser cierta la anterior pregunta?

Tercero. Aceptando que los programas sociales se distribuirán en el esquema declarado por el Presidente Electo, convendría reflexionar que la política social es sólo una parte de nuestra lucha, por ello si el mecanismo planteado resultará efectivo (sinceramente tengo muchas dudas), las banderas por enarbolar serían aun muchas; desde los servicios básicos como agua potable, electrificación, pavimentación o infraestructura cultural y deportiva serían razón suficiente para aglutinar a la gente y convocarla a luchar.

Cuarto. En México existe el derecho de asociación y petición, ¿Pretenderán desaparecerlo mediante una reforma constitucional que prohíba la libertad de agruparse con  fines lícitos con quién a sus intereses convenga?

Por último, aun y cuando se nos marginara de los programas sociales o se negara la atención de las demandas básicas, nuestra lucha tiene razón de ser, mientras exista pobreza, existirá Antorcha, la lucha por los cuatro puntos planteada por el Secretario General del Movimiento Antorchista Nacional hoy más que nunca adquiere vigencia: empleo para todos, elevación sistemática de los salarios, redistribución del presupuesto público y modificación de la carga impositiva;  esas son nuestras banderas y como se ha dicho sólo podrán materializarse mediante un cambio del modelo económico y eso solo podrá ser obra del pueblo organizado.

Por ello, hago un llamado a mis compañeros antorchistas: apretemos el paso, recorramos con mayor intensidad y convicción pueblos y colonias, respondamos con firmeza y determinación a quienes se frotan las manos para aniquilarnos y hagamos que retumbe entre la gente nuestra ¡Antorcha con el pueblo triunfará!

No dudemos ni un ápice, ni un paso atrás, más temprano que tarde la realidad nos dará la razón, 45 años de existencia son la prueba irrefutable de que estamos en lo correcto.

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