¡Amor con amor se paga!

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Por Antonio Salas

Dicen que en la foto faltó uno, que el ausente fue el candidato de morena a la gubernatura.
Pero no, bastó una frase del Presidente de la República para que apareciera en escena David: ¡Amor con amor se paga!

Y si, fue en la cuna del monrealismo, el bastión como le dicen algunos, el único lugar donde el Mandatario exclamó esa frase en su visita a territorio zacatecano.

Por momentos karmática, la expresión por lo menos en Fresnillo y en territorio zacatecano se le ha endosado a David Monreal, quien en momentos clave de su vida política ha descargado en ella sus emociones.

Recapitulando con algunos, consideran que quizá fue del mismo López Obrador de quien David podría haber escuchado esa frase en sus primeros años de andar político, acompañando a su hermano Ricardo.

En una de esas tantas charlas, el tabasqueño en su lenguaje dicharachero y salpicado de citas invocaría la obra del poeta cubano José Martí titulada “Amor con amor se paga”.

Esta trata de una pareja, que a partir de ese dicho intenta poner en escena una obra de teatro, sustentada precisamente en eso, la idea del amor como valor supremo, no intercambiable por ningún bien material, y no sujeto a ningún tipo de chantaje.

Pero, regresemos al tema: era la noche del 1 de julio de 2007, ante un numeroso grupo de simpatizantes, cuando el abanderado del Partido del Trabajo a la alcaldía de Fresnillo, con ojos llorosos y voz entrecortada por la emoción por primera vez arengó: ¡Amor con amor se paga!

Más que un festejo, era una indirecta (muy directa).

Meses antes, grupos contrarios a la corriente monrealista al interior del Partido de la Revolución Democrática, apoyados desde el Gobierno Estatal, habían provocado su salida de ese partido y obviamente, que no fuera su candidato.

En la elección interna del Sol Azteca, se pudo observar una de las mayores operaciones de estado para inclinar la balanza.

Pero sobre todo, algo llamó la atención: la operación amarilla era realizada por militantes tricolores que abandonaron a su suerte a un Mundo Campos soñador e iluso.

Esa misma frase recibió hace muchos años, en uno de esos múltiples eventos que realizó Andrés Manuel López Obrador en Fresnillo, un guiño de simpatía.

El ahora Presidente de la República sabía del antecedente, pero sobre todo de lo fácil que era para David excitar a la masa, quienes provocaban al fresnillense en sus mítines coreando la primera parte de la arenga.

A esa exclamación, David le agregó un verso.

En el arranque de su primera campaña a la gubernatura zacatecana, en Plateros dijo: ¡Amor, con amor se paga y aquí les dejó mi corazón!

En otro momento político, cuando en la Plaza de Armas de la capital anunciaba su renuncia a contender por el mismo cargo, volvió a utilizarla. Es ya pues, como su marca personal.

Por eso, a menos de 100 días de que se realicen las elecciones y sin tener que mencionar nombres, lugares o fechas. La sola mención de esa frase, no es casualidad para nadie.

El mensaje del presidente fue claro ¡Amor con amor se paga! Y el que entendió, entendió.

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