A los antorchistas Guadalupenses

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Por Osvaldo Ávila Tizcareño

Dirigente Antorchista en Zacatecas

 

Desde hace más de 30 años, pero particularmente en los últimos 14,  el Movimiento Antorchista ha contribuido a la mejora sistemática de la calidad de vida de la población del municipio, centenas de acciones de impacto social aplicadas  dan constancia de la afirmación anterior: domos, carreteras, aulas, canchas, unidades deportivas, calles pavimentadas o con energía eléctrica o drenaje,  viviendas edificadas, pisos de concreto y miles de acciones de carácter social son la prueba de ello.

Nuestro único propósito ha sido siempre combatir los flagelos de la terrible desigualdad social que aqueja a la inmensa mayoría de los mexicanos, ese y ningún otro ha sido nuestro objetivo, pues al pavimentar una calle o introducir los servicios básicos se evita contraer enfermedades de todo tipo, al gestionar un domo se generan condiciones óptimas para la práctica de la actividad física y cultural y ya no hablemos de las mejoras a la vivienda que cambian radicalmente la vida de la gente pues combate el hacinamiento, eleva la condición inmediata de las familias y sobre todo despierta el deseo de progresar aunque sea paulatinamente. Para ilustrar el caso cito el ejemplo de una destacada antorchista de Lomas de Guadalupe que un día que la visitaba me dijo: “Gracias a la lucha yo he mejorado mi casa, en el primer año hice las guarniciones, luego el piso de mi cocina, después el cuarto de mi hijo, luego amplié mi recámara y así poco a poco he ido mejorando mi vivienda”.

Por ello constituye un despropósito y es una calumnia vil afirmar que nuestra lucha tiene por objeto acumular fortuna personal para los líderes o usar a nuestros  compañeros como botín político con fines electorales.

Las pruebas son irrefutables y la gran mayoría de los que nos atacan saben la veracidad de ello pero prefieren callar y mentir dolosamente con la intención de crear un monstruo impresentable que merecería las peores sanciones, desprecio  y la cárcel para los líderes.

La lucha nunca ha sido fácil, siempre hemos encontrado grandes adversidades y cerrazón para la atención de la peticiones, pues hacerlo implica en algunos casos separarse de su visión personal de ejercer el poder o radicalmente cambiar el objeto de atención, colocando como prioridad la petición de gente de comunidades y colonias, haciendo de esa manera efectiva la voluntad popular, cosa que genera urticaria en la gente de poder, pues como va a ser que el pueblo le diga que hacer al Sr. Presidente, hemos sufrido todo tipo de acciones represivas desde el desdén y el maltrató de los funcionarios hasta el uso de la fuerza pública con perros entrenados para disuadir protestas.

Nada de eso nos ha hecho dar marcha atrás, por el contrario cada ataque templa nuestro espíritu y nos lanza con más firmeza a la defensa de las demandas.

Hoy vivimos quizá uno de los momentos más virulentos y agresivos de la lucha, con videos anónimos que no esconden la mano de sus autores, declaraciones periodísticas acusándonos de mentirosos y manipuladores, cerrazón absoluta ante las peticiones y ninguneo de los funcionarios que se atreven a pisar la Constitución y el derecho de organización y el sometimiento al túnel del tiempo apostando que sea el desaliento el que nos haga abandonar nuestra determinación de luchar.

¿Qué hacer ante esta situación? ¿Será mejor desistir y abandonar las filas del antorchismo? Nada de eso, si con la desaparición de Antorcha, por arte de magia se mejorara la condición de vida de la gente bien valdría la pena hacerlo, pero como eso no es posible, se demuestra que el propósito es desalentarnos, disolvernos y entonces de uno por uno someter al túnel del tiempo o simplemente ignorar los reclamos.

Hoy a pesar de tantas adversidades tenemos pruebas del progreso logrado para el municipio de Guadalupe,  recién se ha concluido la cancha de la Primaria Joaquín Amaro, el domo de la cancha y la pavimentación de varias calles en Tacoaleche, el domo de la Telesecundaria en El Bordo, la unidad deportiva de La Comarca, la cancha de la primaria y el domo de la secundaria de Quintas, todo lo anterior es solo una pequeña muestra de lo hecho recientemente, por ello  ni un paso atrás, “quién teje un cesto, teje cien”.

Pero hay algo más, quienes ofertaron la solución de los problemas de la gente con la llegada al poder, ahora  tienen en abandono absoluto a la población y algo peor la política social universal implementada por la Federación que ayudaría a cambiar la condición de la mayoría está resultando absolutamente sectaria, lenta e ineficaz y el costo de su implementación implica sacrificar otros rubros como la salud de los mexicanos y a los trabajadores del campo.

Por ello no hay de otra, mantengámonos unidos, desenmascaremos a los falsos redentores, exijamos que realmente sean universales los programas sociales y multipliquemos nuestras fuerzas sabedores que el empecinamiento a negarnos soluciones solo puede durar tres años, que ya ha pasado el primero de ellos y el remedio a este mal está en nuestras manos, trabajemos unidos para depositar en el basurero de la historia a quienes hoy reprimen y persiguen a quienes luchamos por una patria más digna.

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